Just-in-Time delivery es una estrategia de cadena de suministro que sincroniza el envío de materias primas e insumos de producción con los calendarios de fabricación. En otras palabras, las empresas que emplean la estrategia just-in-time solicitan pequeñas cantidades de materiales que se entregan justo antes de que se necesiten en el ciclo de producción. El objetivo es reducir los costes de inventario y mejorar la eficiencia, ya que las mercancías no se almacenan durante semanas en los almacenes antes de ser utilizadas.
Este enfoque ayuda a las empresas a reducir significativamente los costes de almacenamiento, así como los costos de seguro de los materiales. Además, evita la sobreproducción, el exceso de inventario y, como resultado, reduce los residuos posteriores a la producción. La política just-in-time aplicada al proceso de fabricación también conduce a plazos de entrega y tiempos de respuesta más cortos, lo que se traduce en una ventaja competitiva clave.


