El agrícola es, sin duda, uno de los sectores clave para la economía no solo en España, sino también a nivel europeo y mundial. Al fin y al cabo, del correcto funcionamiento de su cadena de suministro depende que las estanterías de los supermercados estén llenas cada mañana y que los consumidores no tengan que preocuparse por nada al abrir la nevera. Sin embargo, todo el ecosistema de producción y distribución de alimentos está viviendo una auténtica revolución desde hace varios meses.
Director de Producto de CargoON, experto en la cadena de suministro
Robert Kutera
Nuestra investigación demuestra que la distribución de productos a granel está regulada de forma diferente a las entregas en otros sectores. Aquí hay que lidiar con la posible pérdida de producto y un control de calidad constante. Por ello, hemos añadido la posibilidad de poder pagar en la plataforma por tonelada de mercancía transportada en lugar de por transporte. Además, todo es más transparente y visible en el sistema, empezando por la aceptación de una oferta de transporte, la determinación de las condiciones de la orden, hasta la ejecución efectiva del transporte y el pago según el peso declarado de la carga.
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🟢La frescura es clave
La automatización de los procesos y la aplicación de mejoras a lo largo de toda la cadena de suministro son esenciales para garantizar que los productos lleguen lo antes posible al productor (agricultor, empresa de la industria alimentaria, etc.) y, en última instancia, a la mesa del consumidor. En el caso, por ejemplo, de la distribución de frutas y verduras frescas, la rapidez del transporte es crucial para el éxito de toda la operación. “El suministro de alimentos a las grandes ciudades sigue siendo un reto enorme. Los productos frescos de alta calidad son muy apreciados, pero difíciles de producir y de transportar a largas distancias”, confirma el profesor Woody Maijers, de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Inholland.
El Informe de Riesgos de la Cadena de Suministro de Alimentos, Bebidas y Agricultura de marzo de 2023 (de WTW) también hace hincapié en este punto. El informe resume las amenazas a las que se enfrentan las cadenas mundiales de suministro de alimentos, aunque tembién señala grandes oportunidades para reducir las posibles crisis en las soluciones inteligentes. “Las soluciones tecnológicas también pueden garantizar una mayor calidad de los productos. Estas tienen el potencial de reducir la cantidad de productos estropeados en la cadena logística, por ejemplo, mediante el uso de la telemática y el IoT (Internet de las Cosas) para rastrear las mercancías en tránsito y supervisar su estado”, añade Simon Lusher, líder global de alimentos y bebidas de WTW.
La Unión Frutícola Polaca también destaca la importancia que supone garantizar la frescura y durabilidad de los productos. Los productos polacos están mayoritariamente en el mercado comunitario, pero también llegan cada vez más a mercados asiáticos y africanos, como Egipto, Jordania, Emiratos Árabes Unidos o Arabia Saudí. En países con climas cálidos, las altas temperaturas se convierten en un reto extra si los exportadores quieren que el consumidor final reciba los productos con todas sus propiedades. El acceso a contenedores refrigerados ya no es un problema, pero los exportadores también tienen que garantizar la calidad de las mercancías durante la distribución en los países de destino, como Colombia y Costa Rica.
🟢Inversiones y más inversiones
Los productores polacos exportan sobre todo fruta y productos lácteos y estos son productos que requieren la temperatura adecuada, especialmente durante el transporte a países cálidos. El sector se ve favorecido por unos costes de transporte más bajos, lo que es de gran importancia en vista del aumento de los precios de producción. No solo están bajando los precios del transporte marítimo, sino también los del transporte por carretera.
Secretaria general de Fruit Union
Paulina Kopeć
La puntualidad de las entregas y la disponibilidad de los productos durante todo el año son otras de las demandas que cada vez cobran más importancia. Los importadores de países africanos o asiáticos esperan fruta de alta calidad no solo cuando se carga en origen, sino, sobre todo, cuando llega la hora de ponerla a la venta en el destino. Esto cuesta dinero y requiere inversiones adicionales en calidad.
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Sin embargo, la reducción de los costes de transporte, si la comparamos con hace un año, es transitorio ya que a medida que aumente el crecimiento económico, la demanda de transporte volverá a subir rápidamente, junto con los costes de transporte. Una vez más, sin herramientas tecnológicas, el sector agrícola podría sumirse en el caos. – “Hace tiempo que dejamos atrás la era del Excel en la logística, pero eso no significa que el proceso de digitalización haya terminado para nosotros. Somos conscientes de que aún queda mucho por mejorar. Desde el punto de vista logístico, tenemos que optimizar nuestros sistemas para estar a la altura de los tiempos”, afirma Ilona Wzgarda, de De Heus.
Los retos para las cadenas de suministro del sector agrícola 💡
1. Aplicación de los principios de sostenibilidad. Tarde o temprano, todos los actores de la cadena de suministro tendrán que aplicar los principios ESG en su día a día. La obligación de presentar informes no financieros y de medir la huella de carbono para las grandes empresas a partir de 2024 conllevará una reacción en cadena. Los productores y proveedores que no midan la huella de carbono de sus actividades (y no reduzcan sus emisiones) quedarán irremediablemente excluidos de la cadena de suministro.
2. Acopio de materias primas. La incertidumbre en los suministros, especialmente al hablar de la producción de piensos, aditivos para piensos, materias primas o productos intermedios; está creando la necesidad de tener que hacer almacenamiento. Sin embargo, la falta de espacio puede causar limitaciones en el suministro de productos manufacturados. Una solución podría ser acortar la cadena de suministro entregando los productos acabados directamente al cliente.
3. Costes de producción. Ante el aumento de los costes de producción, el reto de las empresas del sector agrícola es mantener un precio competitivo. El aumento de los precios de la energía, los costes de las materias primas y los productos intermedios, la distribución, así como los costes de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero conducen inevitablemente a un aumento de los precios de los productos. Aun así, las consecuencias de una reducción drástica de los costes pueden ser muy graves. Por ejemplo, debido al aumento del precio del gas en los Países Bajos, la producción de tomates de invernadero se desplomó.
4. Automatización de los procesos de gestión de la cadena de suministro. Las largas colas en los almacenes son el mejor indicador del nivel de digitalización de las redes de distribución. La gestión eficaz del suministro no es posible sin el intercambio de datos entre los actores de la cadena alimentaria ni sin sistemas de planificación de entregas y trazabilidad del transporte. Los transportistas están evitando cada vez más aquellos pedidos que les expongan a largas colas en los puertos, en los silos o en los almacenes de las empresas alimentarias.
5. Inversión en FER. La dirección marcada por la Unión Europea que impone la consecución de la neutralidad climática y el uso de fuentes de energía alternativas también está provocando cambios en el sector agrario. De hecho, algunas empresas ya están invirtiendo, por ejemplo, en energía fotovoltaica para iluminar almacenes y otras estancias. Las inversiones en FER también reducen los costes asociados a la compra de electricidad, lo que, a su vez, ayuda a reducir los costes de explotación. Eso sí, para ahorrar dinero, primero hay que invertir.